En el entorno privilegiado de la Comarca de Doñana, nos trasladamos a las tierras de nuestro asociado, Solís Produce, en Villamanrique de la Condesa, para ver cómo está siendo el inicio de la campaña de sandía, con la innovación y la sostenibilidad como protagonistas.
Eficiencia hídrica y respeto al suelo
Como parte de los valores de Maenoba, la optimización del agua es prioritaria. En esta plantación extra temprana, Solís Produce utiliza el acolchado de plástico negro, una técnica que cumple una doble función vital:
Por un lado, favorece el ahorro hídrico. Al cubrir el suelo, reducimos drásticamente la evaporación, asegurando que cada gota aportada por el sistema de goteo sea aprovechada íntegramente por la planta.
Y por otro, favorecemos la salud del suelo, evitando el crecimiento de especies competidoras (malas hierbas) de forma mecánica, minimizando la necesidad de intervenciones externas y respetando el equilibrio del sustrato arenoso típico de nuestra zona.
Un modelo de futuro
Esta apuesta por la sandía extra temprana no es solo una estrategia de mercado; es una muestra de una agricultura moderna que utiliza el conocimiento (como la protección térmica radicular) para mejorar la viabilidad del sector a largo plazo.
Al plantar ahora en febrero, aprovechamos el ciclo natural de luz y temperatura de nuestra comarca, garantizando una producción que convive en armonía con la biodiversidad del entorno de Doñana. En Maenoba, junto a asociados como Solís Produce, seguimos demostrando que la eficiencia y las prácticas sostenibles son el mejor camino hacia la excelencia productiva.

