La campaña de siembra de arroz en Sevilla está prácticamente concluida en 2026. Con una climatología favorable y los embalses al 87% de su capacidad según la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, los agricultores han podido sembrar el 100% de la superficie cultivable este año. Son 36.500 las hectáreas de terreno en las marismas del Guadalquivir, repartidas entre las provincias de Sevilla y Cádiz, dedicadas a este cultivo
El epicentro de este cultivo es Isla Mayor, municipio situado en las Marismas del Bajo Guadalquivir, en pleno Parque Natural de Doñana. Un territorio que combina agricultura, biodiversidad y paisaje de una forma difícilmente comparable en Europa.

Un cultivo que necesita agua y tiempo
La siembra del arroz en Sevilla sigue un proceso muy vinculado al ciclo del agua. Los campos se inundan progresivamente durante los meses de primavera, creando ese espejo de agua característico que transforma la marisma en uno de los paisajes más llamativos del sur de España. La Comunidad de Regantes La Ermita, en Isla Mayor, gestiona unas 4.300 hectáreas de cultivo, y en esta campaña se encuentra ya al 100% de todas las superficies sembradas.
Del espejo al mal verde
Una vez sembrada la semilla, comienza la espera. Durante los meses de verano, la planta crece y el paisaje se transforma completamente. El agua que en primavera forma un espejo cristalino irá convirtiéndose en un mar teñido de verde a medida que el arroz avanza hacia su madurez. Un espectáculo visual que atrae cada año a visitantes y fotógrafos de toda España.

Productividad de referencia mundial
Las Marismas del Guadalquivir no son solo un paisaje singular; son también una de las zonas arroceras más productivas del planeta. Junto al Delta del Nilo, esta zona se encuentra entre las mayores productoras de arroz por hectárea del mundo. Una productividad que se explica por la calidad del suelo, la disponibilidad de agua y décadas de conocimiento acumulado por los agricultores de la zona.
La zona de las Marismas del Guadalquivir es considerada una de las mayores productoras de arroz por hectárea del mundo.
Un cultivo que moldea el territorio
El arroz en Sevilla no es solo un producto agrícola. Es el elemento que ha definido la identidad de municipios enteros, que ha configurado un ecosistema único compartido con flamencos, cigüeñas y cientos de especies migratorias, y que sostiene la economía de comunidades rurales con una historia arrocera de varias generaciones.

